viernes, 17 de enero de 2014

será amada.

She will be loved accoustic - PLAY

Mis ganas de cantar, bailar, disfrutar...vivir se chocan contra una pared. Ocurre cada noche.
De madrugada me despierto y siento que está todo bien. Hasta que recuerdo que no y puteo un poco para adentro.
Los amaneceres son más amables, con Tomás, la manguera, los vasitos de colores, las figuras de encastre, las plantas, el mate, la música. 
Después me baño y me visto como más me gusta, me maquillo, me perfumo. Salgo. Pongo el iPod, sonrío. Trabajo. Leo y escribo. Como. Charlo y hasta ensayo pasitos de baile donde nadie me ve.
El encuentro con Tomás a la vuelta me arranca una de las últimas sonrisas del día.
Y entonces, vuelta a tropezar con la pared, dura, áspera, infranqueable.
Me entrego a la cama como quien se escurre por un pasillito secreto, donde nadie la pueda encontrar.
Y la pared cada día más alta.
No me le animo.
No sé si tengo fuerzas ni ganas de treparla.
O destrozarla.

viernes, 10 de enero de 2014

amanda, el crowdsurfing y ustedes

Estoy emocionada. Hace algunos días alguien me escuchó -evidentemente en forma muy atenta- hablar sobre Sosloqueamás y decidió hacerme llegar este video. Dura 13 minutos.
Tenés 13 minutos?
Dale, es enerooooo...
Dale Play.



Mientras lo veía pensé mucho en ustedes. Oía a esta artista hablar sobre el poder del pedir, del mirarse, del conectarse unos con otros y no podía dejar de pensar en lo que pasa en este blog. En ese Shinbei que Pao trajo desde Japón para que Tomi estrene este verano, en el enterito de patitos que llegó desde Ontario de una tal Miki, en la japonesita a crochet que me hizo llegar Vanis, en los dibujos que regala Seel, en los mamarrachos de Caro Barona, en el container de chiches de China Jr... En las palabras cálidas de Lu BBren y Geo..... En el post más visitado de la historia del blog: "¿Qué cuna compro?" Jajjaja. En cada palabra de aliento cuando estuve tan triste, tantas veces. En el mail que llegó de Georgi ayer y que tuve que leer cinco veces hasta poder contestarle; en la generosa Vero, que trajo tantas lectoras por estos pagos y que nombra a Sosloqueamás cada vez que puede; en la lectora que retomó la carrera inspirada por mi post "Un papelito"; en Josefina C.O. que me consiguió la niñera perfecta; en Ceci que se animó a escribir para contarme que iba a tener la entrevista en el diario de sus sueños; en la lluvia de comentarios cuando nació mi hijo... en la aceptación, comprensión, transparencia y profunda bondad con que me leen y me escriben, y me cuentan sus cosas... .

"Creo que cuando nos vemos los unos a los otros, realmente queremos ayudarnos", dice Amanda Palmer.

Y eso es lo que pasa acá.

Crowd surfing es tirarse ciegamente sobre un montón de personas confiando en que te van a atajar.

Insisto en que debería inventarse una palabra más grande que Gracias. Así se las doy ustedes por recibirme siempre con los brazos abiertos.

Buen fin de semana muchachada.

Las quiero,

c.

lunes, 6 de enero de 2014

cosas que te pasan.

Están las cosas que te ensanchan la vida, las que te amargan la vida y las que simplemente te pasan.
Siempre fui de las que creen que el mundo gira porque una lo sopla. Lo que tenés, lo ganaste. Lo que no tenés, es porque no lo conseguiste. Lo que perdiste, lo dejaste ir, y lo que encontrás.. bueno, seguramente lo buscaste. Del destino, del azar, de lo impredecible e incontrolable quise saber poco y nada.

Mi editora Lili, astróloga y la mejor jefa que tuve, decía siempre "Desde que no decidís cuándo ni cómo pasan los principales eventos de tu vida, como nacer y morir, está claro que no decidimos nada".

Yo la miraba, sentada en mi escritorio, con mis 27 años, e intentaba entender a qué se refería.

Hoy ya sé que hay cosas que te pasan o te dejan de pasar a pesar de vos.
Como me pasó Tomi, por ejemplo.

Podés hacer análisis posteriores. Y seguramente encuentres montones de explicaciones súper plausibles: búsquedas no concientes, intenciones amordazadas, historias que se entretejieron  justo a tiempo, cuestiones de espacio, tiempo y circunstancias...

Pero ese es el diario de mañana. Y vos vivís en un hoy. Tu diario se escribe en presente. Y lo que ocurra en ese presente -gracias al cielo- no siempre fue fruto de una decisión.

Porque todavía hay algo que se llama misterio.

Qué cosas te pasaron?

martes, 31 de diciembre de 2013

ensanchar la vida.

Say What You Need To Say - John Mayer by John Mayer on Grooveshark

Creo que 2013 para mí terminó con el cumple de Tomás. Ese fue EL año. El que empezó la noche del 17 de diciembre, con esos 3 kilos 100 saliendo de adentro mío y terminó un martes de calor sin luz con un niñito sonriente aplaudiendo frente a su torta.

La vida hoy tiene una nueva dimensión que muchas veces intenté toscamente describir por acá. Tampoco es que tenga mucho sentido hacerlo, porque cada experiencia es irreproducible, por sus particularidades y por el modo en que a cada uno le llega. Pero de seguro, y retomando un tema recurrente de los primeros meses de este blog, un hijo te ensancha la vida a límites impensables.

Ensanchar la vida es salirse de la rutina, es hacer cosas que te pongan en otro lugar, es mirar desde un ángulo distinto... vivir varias vidas posibles en una. Una obsesión que siempre tuve. Es, ante todo, una idea que le robé a Rosario Bléfari. Ella decía que bailar con un desconocido te ensancha la vida. Chatear con alguien muy cercano. Hablar en otro idioma.. y no me acuerdo qué otras cosas.

Yo no sé si RB es mamá. Pero a mí desde que nació Tomás se me ensanchó la vida,

Es paradójico que diga esto, cuando todo por momentos costó tanto. Cuando la libertad se redujo; el descanso se achicó al mínimo; el boludeo languideció; la sensación de liviandad casi desapareció.

A cambio de las levantadas a mediodía, las pedaleadas, las tardes de pileta, las maratones de series, las cenas en restaurantes, las compras, los viajes y todo hedonismo de pareja, vinieron las noches en vela, la irritabilidad del no dormir, las frustraciones, el surco del trabajo a casa y viceversa; la responsabilidad al cubo...

Y sin embargo, sí, Tomás me ensanchó la vida. Ahora soy una mujer más completa. La vida es más rica, compleja. La existencia hoy es una cosa seria.

El tiempo, como decía hace poquito. No fue con la mayoría de edad, ni con el casamiento, ni con los 30 que entendí de qué se trata el tiempo. Fue con la maternidad. Ahora sé de qué va el tiempo. Sería incapaz de ponerlo en palabras, pero lo sé adentro. Ahora sé de qué materia está hecho y cuánto vale. Sé que es irreversible y que no tiene sustituto.

Un año, ponele, es la vida de una persona, la que más amo en este mundo.

Ahora también sé qué es la incondicionalidad del amor. Una vez lloré mucho cuando descubrí de qué modo condicionado había recibido el amor de mis papás. Por no decir que su amor de a momentos no fue incondicional. Entonces, está Tomás frente a mí, o en mis brazos, y pesa, y estoy cansada, y me quiero mucho a mí misma, y pienso en lo que necesito o querría, y él me mira, o se ríe, o simplemente se duerme a upa, y ya no quedan pensamientos. Sólo lo que siento, que es desmesurado y no se parece a nada anterior. Y mi cuerpo, mi cabeza, mi corazón, mi ser, pertenecen sin más y por primera vez a otro ser sin que haya un YO que se lleve algún crédito.

A esto agregale una mujer que -con costos bastante altos por momentos- se animó a decir. Ahora digo. A veces mucho, a veces inoportunamente, a veces reactiva, a veces enojada, a veces triste, a veces demasiado entusiasta. Pero nada de lo que digo me genera arrepentimiento.

Porque ahora digo. Y para alguien que tenía tanto para decir pero sólo uno o dos interlocutores esto es todo.

¿Y saben qué? Quien me oiga sabrá o no escuchar, pero tendrá que saber que lo que yo tengo para decir -eso, ni más ni menos- soy yo.

Así que ahí va, salió casi sin querer, mi deseo 2014: que ensanchen sus vidas de éstos u otros modos.

Esta noche, cuando agarre a Tomi y bailemos como dos sacados (un día tendría que subirles un video) me voy a acordar de cada post de este año, de sus comentarios, de las sonrisas, carcajadas y lágrimas que le arrancaron a esta desconocida que escribe por acá

Nada de demagogia: les prometo que voy a pensar a ustedes. Pero ustedes prueben a encontrar  cuáles son las cosas que ensanchan su vida. A veces ensancharse es simplemente ser una misma.

Y después, cuenten, que es la mejor parte.

Feliz año muchachada.

Listo, ya me largué a llorar.

c.

viernes, 20 de diciembre de 2013

sentimental.

El otro día alguien me decía que no cree mucho lo del blog. ("¿Vas viendo poesía por la vida?")

Como si las palabras por acá me las dictara algún ser extraño. Pero soy yo. Y bien saben que en sosloqueamás muchos posts estuvieron lejos de ser poéticos.

Lo seguro es que acá mis aspectos sentí y mental se encuentran como en ningún otro lado.

Puedo ser.

Quería decirles estos porque se avecinan días de fiestas y de viajes, y no sé cuánto podré escribir.
Y entonces, como nunca, y cerrando el año más intenso  de mi vida sin ningún tipo de duda,  quería darles las gracias a todas esas almas que leen, disfrutan, lloran, se ríen, disienten y comentan mis ocurrencias.

Gracias, porque dejan a esta sentimental que se muestre como es. Con sus contradicciones, su - a veces excesiva- sensibilidad y su -también por momentos excesivo- análisis de todo... 
Porque saben leer entre líneas cosas que a veces ni yo sabía que estaba diciendo.

Y porque entienden que cada texto es una pregunta, se contentan con abrirla conmigo y hasta muchas veces me ayudan a encontrar las respuestas.

Sosloqueamás está por cumplir 7 años, y los 1000 posts.
Me gustaría encontrar al pie de esta entrada algunas ideas para celebrar semejante evento.

Gracias,
Amor,
Siempre.

c.

jueves, 19 de diciembre de 2013

laura.

Lo que me acuerdo de las primeras veces es ese olor a lo de mi abuela. Que después con los años se fue o yo dejé de sentir. Laura me decía que era algo del trigo que procesaban cerca de ahí. No sé. Para mí era olor a lo de mi abuela. La conocí en pleno verano de 2008. No me sentía bien. Fui a visitarla casi en tándem con un homéopata. Me encontré con su metro ochenta, su pelo largo hasta la cintura, su sonrisa, sus vestidos combinados siempre con sus aros y un un par de zapatos distintos, con la condescendencia que necesitaba para mí después de años de castigarme, exigirme, enojarme sólo conmigo misma y angustiarme. Laura me dijo que así como era estaba bien. Que no hay nada mal o bien en el sentir. El sentir simplemente es. Desde el primer día captó que mi amor por Pablo era profundo, que tenía que ser y que yo quería que fuera. 
Laura recibió a un proyecto de adulta sobreadaptada, que durante muchos años había transformado en migrañas y llanto sus dolores internos. Que no quería huir de lo difícil, de lo adverso, sino por el contrario enfrentarlo, para llevarlo consigo o soltarlo. Ella supo ver eso, y se  lo agradezco tanto. Porque ahí donde alguien te podía decir "Salí de ahí" o "renunciá", ella veía mi necesidad de encontrarle la vuelta a las cosas. De superarlas para capitalizarlas y seguir, más fuerte, con una nueva experiencia en mi valijita.
Sí, ella afiló mi tenacidad.
Así fue que el patito feo que llegó desahuciado y muerto de calor una tarde de enero, meses después eligió dónde quería trabajar, consiguió ese trabajo y dijo "chau" con la frente alta y una sonrisa a ese empleo que por mucho tiempo la había hecho infeliz.
Semana tras semana, sentada frente a mí, me obligó a embarrarme las botas. Y en ese lugar donde sí, quería salir corriendo para no ver, para que no doliera, me sostenía con dulzura y firmeza, me hacía quedarme, ocuparme. Mierda que me hizo transpirar en más de una sesión, aunque siempre con la delicadeza de no soltarme hasta verme sonreír.
Salvo alguna excepción cada vez que llegué triste, angustiada o preocupada, me fui contenta. Con ganas de comerme el mundo. Viéndolo todo más bello. Derecho a la florería, a la tienda de ropa, o a comprar algo rico para la cena. O todas esas.
Cuando llegué vivía sola con Kathy. Ella me vio mudarme con Pablo, recibirme, cambiar de trabajo, escuchó las peripecias de la convivencia, nos recibió juntos; decoró el consultorio con los regalos que le traía de nuestros viajes; vio mi anillo al regreso de Nueva York; acompañó los preparativos para nuestro casamiento... Y a los pocos meses, cuando yo aún creía que la maternidad era para otras mujeres, o para un versión futura mía, aguda como siempre, me interrumpió para decirme:  "Ceci, estás hablando de tu propio deseo de ser mamá". Me hizo poner colorada. Y sí, un año después le contaba que esperábamos un hijo y lloramos juntas de emoción.
Siete meses después trajo toda su luz de visita a la clínica.
Nunca tuvo problema en cruzarse a mi sillón y abrazarme, o tomarme la mano con su dulzura. Tampoco en elogiarme alguna pilcha o zapato. Nada nunca interfirió en nuestra relación analista- paciente. Incluso desde que nació Tomás tuvo la amorosa idea de atenderme en Oriente, un barcito cerca de casa. Ella dice que tiene que ir para ahí los jueves a esa hora. Yo le concedo el beneficio de la duda, porque si algo supe con Laura es que su dar es verdadero, genuino, sincero hasta las últimas consecuencias.
Nada que pueda decir acá, después de 6 años, puede ser fiel a lo que fue, y es ella. Ni a nuestra relación. Ni a todo el crecimiento que acompañó.
Laura es más que una analista. Es esa generosidad, pero también la calma, la comprensión en la mirada, la sagacidad, una sensibilidad infinita, un sentido del humor único. Es ese teléfono abierto a toda hora.
Hoy, sentadas una frente a la otra, con dos cafés con leche en el medio, yo era una mujer de casi 33 años, madre de un hijo de un año, con casa propia, familia, un gran empleo. Pero cuando me recordó que nos despedíamos hasta dentro de 4 meses no pude evitar largarme a llorar como una chiquita desconsolada.
- Es más que este espacio- le dije- te voy a extrañar, Lau.
- Y yo a vos- me dijo ella.

Y nos abrazamos mucho. Y se fue, zarandeando ese hermoso pelo. Y yo seguí llorando un rato más.

martes, 17 de diciembre de 2013

tomás y el tiempo.

Ahora sé que la vida se va a medir así. Desaparecieron mi cumpleaños, fin de año u otros aniversarios. En adelante, la medida del tiempo será en años Tomi.


Y no sólo esta noción del tiempo es la que alteró mi pequeñito.
Ahora el tiempo todo se vive diferente.
Ahora, así como una noche se divide en porciones, un año se mide en períodos (los 3, los 6, el octavo mes, el año...).
Ahora los días se ven desde bien abajo.
Ahora una hora con 11 kilos a upa parece dos.
Ahora los 30 minutos de su siesta te pueden alcanzar para ordenar, cambiarte de ropa, hacerte unos mates, chequear mails y Facebook y hasta hacerte las uñas.
Ahora 15 minutos de pile, Gilda y baile pueden ser la felicidad eternizada en un instante..
Ahora 3 minutos con llanto de fondo son el tiempo suficiente para preparar su comida y enfriarla.

Esta mañana lo miraba a Tomás y supe algo: que este día, en que mi primer hijo cumple su primer año, no se va a repetir jamás.
Ya sé que esto aplica a todos los días, pero lo supe hoy.
Sólo gracias a él pude entender eso de que el tiempo es uno, indetenible y unidireccional.

martes, 10 de diciembre de 2013

cuentos que le cuento.


Con mucha alegría les cuento que los cuentos para Tomás ya son un hecho.
Estoy feliz de haber  permitido que este deseo tan fuerte saliera de mis dedos en forma de palabras.
Espero seguir creando otros, pero entre tanto están estos tres.
Para quienes no los descubrieron aún, están en un link a la derecha abajito o ACÁ.
Se los presto.
Son de Tomás, de ustedes, de sus hijos, sus sobrinos y de todos!

=)

Feliz martes muchachada.
c.

viernes, 6 de diciembre de 2013

barrio tal vez.

Hace tiempo que quiero hacerles un pequeño recorrido por mis rincones preferidos de nuestro barrio*, este triangulito entre Chacarita, Villa Urquiza y Belgrano donde vivo y trabajo.
Sin mucho más preámbulo, van algunas imágenes:

Placita 25 de Agosto, nuestra sucursal.
Sueño con el día en que pueda subir a Tomás a esa calesita!
 
 La cuadra del Mariano Acha... ¡Esta escuela tiene como 200 años!

 Ortúzar: barrio de parrillas, talleres, marmolerías y fletes

Lo de Nati y Claudia: de todo. Y buena onda.

La Siesta, donde comemos con mis compañeros cuando empieza el calorcito
 

L´Epi, de Bruno y Olivier, el sabor de los fines de semana. Croissants de almendras... ñam!

El Bar Oriente. Donde me recibe la sonrisa de Gerardo y tengo mi sesión de terapia hace algunos meses.

Jardín Interior. El más lindo de lo viveros.
 
 
Renatto, sede de cenas íntimas con Pablo, Atendido por sus dueños, copados y jóvenes.
 

*Estas fotos empecé a tomarlas antes de ver que Ohlalá había sacado una nota sobre "El nuevo Ortúzar". No me da mucha gracia que se ponga de moda. (Pero siempre me pasa que las cosas que elijo después se hacen populares. Dicen que les pasa a las acuarianas, ya debería estar acostumbrada).

**Me faltó la bicicletería de Carlos Fernández. Y podría mostrarles Don Chicho, un gran mito barrial, pero a decir verdad, las pastas no son espectaculares, por lo que prefiero Renatto.

*** También está bueno Jolie, mucho más relajado y con mejor atención que el de la Placita Belgrano R.

Y ustedes ¿Conocen Villa Ortúzar?

¡Feliz fin de semana, muchachada!

c.

lunes, 2 de diciembre de 2013

¿Es a esto que llaman crisis?

Escribir es todo lo que se me ocurre. Ya no encuentro a la Cecilia que conocía, con sus tiempos, sus reacciones, sus momentos de inspiración, sus espacios, sus lugares de reconocimiento, su sentido del humor, sus rituales.

Dueña de sí.

A cambio tengo otra que necesita averiguar quién es en el espejo de los demás.

Que ya no puede jugar el papel de la niña. Ni consentir al marido como a un niñito, porque hay uno muy concreto en el medio. Buscando intervalos para salir, reírse, charlar, tener intimidad. Comprobando que esos intervalos llegan con cuentagotas y apenas alcanzan.

Estoy hace meses enfrascada en la rutina, deseando tiempo libre que a veces llega y no sé aprovechar.

La mujer que era ya no es. Pero tampoco hay una definida a cambio.
A la madre la descubro cada día, y me tranquiliza saber que va bien.
La dueña de casa de a ratos se desdibuja.
La profesional deja todo de sí, y a veces siente que no alcanza.
La amiga, hermana, hija.... hace lo que puede, que no es mucho.
La esposa es un enigma a resolver.

Me siento pisando terreno inseguro, descalza sobre nubecitas de algodón que se deshacen al tacto de mis pies.

Ya se los contaba antes, cuando me refería al bar y al arenero. Ahora pienso que ojalá todo se resolviera en esa disyuntiva.

Todo se está reubicando.

¿Adónde quedaré yo?


PS: Creo que sumado al cansancio de este año tan particular e intenso, me tiene movilizada que Tomás esté por cumplir su primer añito.

jueves, 28 de noviembre de 2013

los tilos y el orden del mundo.

Ya entendí todo. El misterio de los tilos, al que dedico un post cada año.

En Mar del Plata, donde crecí, me levantaba un día cálido de diciembre en mi casa en el barrio de Parque Luro, y el perfume de los tilos acompañaba la salida hacia el colegio; los actos de fin de año:; las horas de juego en la calle; las cartitas a Papá Noel; la postal de mi mamá escuchando radio y tomando mate ... se mezclaba más tarde con el olor de lo que ella cocinaba; lo recibía a mi papá en la vereda cuando alrededor de las 2 llegaba con su traje de trabajar; se quedaba flotando aún cuando todos dormían una siesta, indiferentes a su encanto; cuando el carrito de pochoclos se paraba en la esquina a las 4; se colaba por las ventanillas del Citroën cuando cargábamos sombrilla y reposeras y nos íbamos los cinco a la playa.

Después llegaba la Nochebuena. Y por un rato la pólvora de los cohetes eclipsaba su aroma  No mirábamos los tilos cuando alzábamos las cabezas hacia el cielo: buscábamos el trineo de Papá Noel, pero su perfume armonizaba con nuestras cosquillitas en la panza.

Los tilos en flor cada año son señal de que todo anda bien. El mundo sigue girando en el orden deseado. Me levanto y están mis hermanos, mis vecinos, mis perros, mis gatos. Mamá está ahí cocinando algo rico; papá vuelve de Tribunales; los dos se quieren; almorzamos  todos juntos; la siesta se cumple como ritual ineludible; el pochoclero llega puntual; la playa recibe a una familia...

... y Papá Noel simplemente existe.

Ahora entiendo mejor la sonrisa que viene desde muy adentro cuando los siento por primera vez cada año y la tristeza cuando las florcitas caen al piso, despidiendo un olor desagradable.

martes, 26 de noviembre de 2013

lo que sé del amor.

Amanhá - PLAY

Al amor hay que cuidarlo. Incluye los fuegos artificiales y los momentos excepcionales, pero sobre todo los cotidianos.

Es un trabajo del día a día ese de cuidar a quien se ama.

Primero tenés que amarte a vos.

Después el respeto, la consideración.

Es preguntarle al otro "¿Cómo estás?" y estar dispuesto a escuchar.

Es intentar ayudar pero sabiendo tolerar la impotencia cuando no hay nada por hacer.

Es aceptar al otro, con sus aciertos, sus virtudes, sus debilidades.

Es conocer sus puntos más fuertes y más flojos. No para pegarle donde más le duele, sino para acompañarlo mejor en su camino.

Es dar sin esperar nada a cambio. Ni cosas materiales ni aplausos. No medir, sólo dar.

Es correr el ego.

Es aceptarse inexpertos en cada nueva etapa que les toca transitar.

Es soportar la felicidad más absoluta o la frustración sin buscar héroes o culpables. Entendiendo que son dos caras del vivir.

Es intentar ser mejor.

Es saber pedir perdón cuando no sale. Con humildad.

Es buscar ese espacio de encuentro y complicidad en que sólo son los dos, para susurrarse cuánto se quieren, se gustan y se eligen siempre.

Y cuando ese espacio parece haber desaparecido, no dejar que el dolor ponga cara de enojo. Porque el dolor duele. Y el miedo asusta, aunque queramos disfrazarlos de otra cosa.

Cuando ese espacio no aparece,  probar a darse un beso de las buenas noches y apostar a que mañana será un día hermoso.

jueves, 21 de noviembre de 2013

el cuarto de Totó.

Ahora que puede sacar fotos.............¡No la para nadie!!! Para Marcelina, que quería conocer aunque más no fuera virtualmente el cuarto de Tomás; para él mismo en el futuro y para que ustedes vean cuánto de cariño y corazón blogger hay entre estas cuatro paredes acá va un collage de imágenes:

¡Hagan click para ver mejor!

De arriba a abajo y de izquierda a derecha:

1. Almohadoncitos "Tomás", regalo de la abuela postiza Bea y sabanitas de Noe.
2. Stencil "Tomás" de L´Entrepot.
3. El fiel compañero de cambio de pañales, el perro Otto.
4. Móvil norteño regalo de Wil.
5. Perrito "Tom" bordado por Romi de Corazón de Algodón, regalo de Vero Alma Singer Mariani.
6. El gran árbol de Enamorada del Muro + lámpara de cartón comprada por Palermo. Por ahí hay un mandala hecho por Geo!
7. La cuna del primo Pedro con guirnalda de grullas hecha por mí.
8. Cajoncitos hechos por mí con la "T" de Tomás.
9. El pizarrón escrito antes de salir hacia la Clínica.
10. Estantería 1, con dibujo de Caro Barona, la pizarra y peluchitos.
11. Los barquitos que hizo Pao Kokoro especialmente para Tomás.
12. Ilustraciones de la genia Seel y Pili Srta Medusa Moreno.
13. Rincón de cajonera, pañales, ropita y etcs.
14. El canasto de los instrumentos.
15. Sección tocador, con aceitito para Shantala,  colonia y accesorios.
16. Autitos de madera.
17. Payasito móvil que trajo el tío Martín de Brasil.
18. Perchero inspiración Marcelina, con Jinbei japonés (regalo de Pao),  camperita de jean y camiseta cuerva. Perchitas hechas por mí.
19. Pompones tejidos, regalos de Mari, de Sólo para Mí.
20. Babero "Teta", pintado a mano, regalo de Seel.
21. Canastos de juguetes (muchos regalos de China; los cubos de Debi y Anita).
22. Pajaritos al crochet de Vanis Ayloviú.
23. Revistero reciclado por mí (ya ven qué inspirada estaba antes del nacimiento), con cuentos, muñecos yun álbum hermoso, regalo de la tía Wil.
24. Avión al crochet, regalo de la tía Coco, portarretratos y sol de origami hecho por mí.
25. Estantería 2 ¡La más colorida!

¿Les gustó? Espero su opinión! Cópense en particular Gabi, Marce, Mari, Vanis, Curru, Mars, Alma, Mechi, Victoria, Pao, Marian, etc, etc, etc!

Feliz jueves, muchachada linda!

c.

martes, 19 de noviembre de 2013

Tilcara, amor, Purmamarca

Hola muchachada, éstas son algunas imágenes capturadas por mi nuevo celularrr reeeprooo en nuestro viaje a Jujuy. Repasando la galería me di cuenta de que casi no hay paisajes. El pequeñín me tuvo obnubilada. Báh, ambos rubios. 

 El primer viaje en avión de Totó
 
En el hostal

 

 La iglesia de Tilcara
 

 El mejor lugar para comer!

Nuevo tamborcito


Con el cabrito Guaira en el Cerro de los Siete Colores

Protegiéndose del sol de Purmamarca

Una fresca antes de volver

Amiguita en Maimara

 
 Que tengan una hermosa semana!
c.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

a wanuquear nos vamos.

Wanuqueando - PLAY

Hace días que quiero contarles de la visita de Seel & Martín a casa. De la merienda en La Esperanza con capa 1, capa 2 y capa 3 -no necesariamente en ese orden la capitud- . De los regalitos que me hicieron. Les quiero mostrar mi casita, toda florecida con jazmines ¡de tres tipos!, el cuarto de Tomi que te debo, Marcelina, y mi barrio tan lindo vestido de primavera. Peeeero... para todo eso necesito una cámara de fotos. And you know what? No tengo.  Hace más de tres meses que me contento - báh, me las arreglo- con un Nokia 1100. ¡Tan pero tan primitivo que ni pantalla color tiene! Ahhh eso sí, de vez en cuando se chifla y sin que se lo pidas te tira la hora en voz alta. Mi cámara, por su parte, lleva una fichita de memoria que mi compu de casa ya no lee y la del trabajo nunca leyó.

Así ando de desfotada por la vida. Qué le va a hacer.

Pero de todos modos quería pasar a escribir. En especial para agradecer con el corazón que hayan sabido leer  con el ídem el post anterior (que se presentaba tan largo y sin imágenes!!!) y los comentarios que me dejaron.

Y también para contarles que nos vamos a Jujuy.

Con Pablo siempre soñamos  volver al norte, a donde fuimos por separado en la era AC (Antes de Conocernos). Bien, ahora se concreta con pequeñín a bordo. ¡Tomás va a viajar en avión! Ay, él que ya flashea con los aviones... ¡Cómo muero por verle la carita al despegar!!! Y va a gatear entre esos cerros de mil colores..............Yeah!

Yo me debía una revancha con Tilcara, a donde estuve con mi hermana apunada - tirada la pobre en un bungalow en un camping- en pleno bardo de carnaval.

¡Sé que es un lugar de pelos! Y si todo sale bien voy a poder a reincidir en la encantadora Purmamarca, donde viví dos de los días más felices de mi vida.

Bueno, eso. Éstos días me van a venir muy bien... ¿Les conté no lo extenuada que estoy? Jajaja.

Si pueden dénle play a Wanuqueando. Conozcan -si ya no lo hacen- esta gran canción, tan de  nosotros, que tuve la gloria de oír en hermosas oportunidades: en vivo con Divididos y Peteco Carabajal en River; en el violín del propio Peteco sólo para mí en su casa de Paso del Rey; en mi equipo de música mientras imaginaba mi fiesta de casamiento y ensayaba cómo bailar con mis zapatitos tan altos, duros y azules. Y por fin, la noche de la fiesta, mientras chocábamos copas radiantes de felicidad.

Qué lindo este espacio, qué bueno tenerlas. Volveré pronto con celular reeeepro y seré millones de imágenes. Prometo.

c.

Pd: De paso leo recomendaciones para Tilcara!

sábado, 9 de noviembre de 2013

Perder, recuperar, encontrar

Sí, como el hit literario y cinematográfico de dos años atrás mi vida hoy también puede resumirse en tres verbos infinitivos: perder, recuperar, encontrar.

Perder

El otro día me acordaba de Celina, una compañerita de la primaria. El primer día de clase de primer grado vino y me dijo que ella también sabía leer. Entonces abrió el libro de lectura y empezó:

- Melisa amasa la masa. ¿Así mamá? Sí, Melisa.

Después arrancó de nuevo:

- Melisa amasa la masa. ¿Así mamá? Sí, Melisa.

El truco duró poco. Alguien le mostró otra página y no sabía leerla. Alguien se la había dicho, la había memorizado y ahora la repetía una y otra vez. Nunca supe si ella creía que sabía leer, o si nos engañaba deliberadamente.

Como sea: eso se lo podía tolerar a mi amiguita de seis años. A la gente adulta no.

Las personas que se mienten a sí mismas, y luego a los demás, me resultan insoportables. Si les tengo cariño, puedo intentar entenderlas y sostenerlas, hasta que un día la falta de transparencia y honestidad me agota.  Hay personas de mi edad que todavía creen en la apariencia  -no en la esencia.  Entonces se contentan con imitar la forma en lugar del recorrido. Total, de afuera se ve igual. ¡Celina parecìa leer de hecho! Bueno, ese tipo de personas ya no tienen mucho que ver conmigo. Aunque duela.
...

Recuperar

1. Hay cosas que no son imprescindibles, pero que así y todo necesitás mucho. En la última semana me encontré recuperando objetos que teníamos todavía embalados en nuestro altillito. Mis libros de cocina y los álbumes de fotos. A ese tipo de cosas me refiero.

Uno de los álbumes estaba a medio completar. La última fotografía me mostraba a mí, con piloto rojo, sonriendo delante del London Eye. Con boligoma y paciencia, fui completando: nosotros en Uruguay, Pablo con su mejor sonrisa en Cabo Polonio; a carcajadas en el casamiento de un amigo; Rolfi bebé; yo dormida a toda hora en todo lugar porque un bebucín estaba revolucionando mis hormonas; con mi médico oyendo los latidos de Tomi; en el Rainbow Warrior con buzo de Greenpeace; con las llaves de nuestra casa;  la panza abajo de sweaters, vestidos, musculosas y entre dos piezas de bikini; el curso de preparto; la última salida un día antes de ser papás -yo la cara hinchada de agua y de ansiedad- y después, en una página, solito él, Tomás llorando en su primer baño. Estaba pegando las fotos cuando nos visitó un amigo que se está separando. Me sentí mal por él. Pensé mucho en lo que podría ser si se dejan avanzar las grietas. O si el amor se va. Ahí no hay boligoma que te sirva para reparar nada. Esa noche no dejé pasar un charla que teníamos pendiente. Fue todo lo que necesitaba.

2. Recital de Blur. Idea y ejecución de Pablo, no es que yo tuviera tanta expectativa con ese concierto (aunque la previa con Café Tacuba me entusiasmaba), porque...  ¿Qué podía tener para decirme Damon Albarn 12 años después? La respuesta la descubrí apenas soltó el "Are you readyyy?" y sonó Girls and Boys. Mi cuerpo fue el que empezó a expresarse. Ya saben ustedes lo mental que soy, pero le di rienda suelta. Y salté como una desaforada, y grité de contenta, y bailé y nos abrazamos y me emocioné. Y sí, recuperé sensaciones que habían quedado a mis veinti. Entonces descubrí que ésta que soy hoy no dejó atrás a aquella: la contiene.

3. Vi a mi tía Yolanda después de 16 meses. Mi tía más querida -y que más me quiere- no conocía a Tomás. Si estuve un poco molesta por eso se me pasó enseguida porque sé el contexto de su vida el último tiempo. Nos esperaban  tíos, primas, sobrinitos, abrazos, regalos y una olla de strogonoff que mi tía prepara sólo si yo voy de visita. Charlar, abrazarnos, sonreírnos y acuclillarme junto a Sofi hasta hacerle perder la vergüencita hicieron MI domingo. Ese territorio afectivo, que por distintas razones había quedado relegado, se recuperaba con creces.

Gente que queda atrás, gente nueva, gente que vuelve.

4. Dolor de espalda in- so-por- ta-ble, decidí que era momento de reencontrarme con mis clases de yoga. Nunca dejé de practicarlo en casa, pero no es lo mismo. Les tengo que disputar la alfombra a Tomás, sus juguetes, Rolfi y Kathy. Y concentrarse se hace difícil. Así fue que en la sociedad de fomento del barrio tuve mi primera clase con una profe grosa que enseguida me hizo olvidar de lo kitsch del lugar y me convenció de seguir adelante.

5. Un almuerzo de puro reencuentro ayer con Lu B. Ternura y cariño que necesitan pocas palabras.

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Encontrar

1. Estoy encontrando -o buscando, no lo sabría decir- ... mis lugares de identificación. Como madre, y ya pasados los 30 podés sentir que esos Camparis en Palermo con compañeros de trabajo no te aportan demasiado. Y a la vez, como madre reciente, que apenas pasó los 30, lo de las mamás en el arenero tampoco es un plan que te termine de cerrar.

De a ratos me siento insegura. Por eso creo que más que lugares busco mi nueva voz. Una voz que suene igual sentada a la barra de un bar, o frente a la hamaca en la plaza. En el trabajo y en casa. En la vida on y offline.

La escritura es un camino, lo sé, aunque tenga que hacerle espacio con codazos.

Intuyo que el encuentro de mañana con ella, ella y ella me puede aportar un montón en este aspecto. Debe ser porque las tres saben decir lo que quieren decir en su propio tono.  ¡Y eso me tiene muy ilusionada!

Buen fin de semana, muchachada linda.

c.

martes, 5 de noviembre de 2013

por qué tenemos hijos?

Es una pregunta. Me la hice y hago a menudo.

¿Por qué traemos al mundo algo (alguien) que antes no estaba?  ¿Por qué fabricamos vida?

Sí, mi pregunta admite una variedad de respuestas modelo. Deseo de trascendencia, amor e instinto de supervivencia de la especie en el top 3.

Todas y ninguna, pienso yo.

Nosotros, los que elegimos tener hijos. ¿"Elegimos" tener hijos? ¿Qué sería elegir si no hay experiencia previa siquiera un poquito comparable?

¿Queremos "tener" un hijo, como se tiene una posesión y como muchas veces repetimos irreflexivamente? Y cuando queremos eso, ¿qué es lo que queremos exactamente?

¿Queremos ser madres y padres por una cuestión de status social?

¿Queremos sacar la mirada de nuestro ombligo? Y si es así, ¿por qué tomarse el trabajo de traer una nueva vida, habiendo taaaantas cosas y personas en este mundo de las que ocuparse?

¿Hay un motor narcisista agazapado en el acto de procrear?

¿Queremos llenar algún hueco?

¿Queremos terminar de realizarnos en ese ser, fantaseando con convertirlo en tábula rasa donde proyectarnos?

¿Queremos consolidar el amor de pareja?

¿Queremos dejar algo en el mundo... más que nuestros huesos?

Cada cual tildará -con mayor o menor honestidad- una o varias de estas opciones. 

Por mi parte mi esbozo de respuesta la estoy encontrando en retrospectiva y tiene que ver con un amor propio que fue tomando forma y espesor; un amor de dos que creció y que podía repartirse y multiplicarse y sobre todo una amplificación de la capacidad de amar que pedía cancha.

Pero como digo, es sólo un atisbo de respuesta a una pregunta que no sé si alguien puede contestar.

No tengo la más pálida idea de por qué tenemos hijos.


Lo único que sé - y no lo digo para hacer un final Chim Pum- es que el amor incondicional, visceral y desmesurado que nace con nuestro hijo no se parece a nada de nada anterior. Definitivamente no podíamos saber en qué consistía el capítulo que estábamos por abrir en nuestras vidas.

domingo, 27 de octubre de 2013

cierta práctica.

Make you happy- PLAY

De vez en cuando vuelvo a las palabras de Linda Goodman, gracias a quien más creo en la astrología, seguida de mi ex jefa Lili, que me hizo la carta natal y la revolución solar en 2011 con el siguiente vaticinio -por ese entonces inverosímil, impensable y lejano:  "Si para abril del año que viene no tenés noticias de hijos, me retiro de la astrología". No se retiró, claro, porque para abril ya tenía un mes de embarazo.
Linda llegó a mí por una mis amigas más esotéricas, Vero Pestoni. "No leíste a Linda?!", me preguntó casi acusatoriamente. Cuando leí la descripción de la Mujer Acuario de la tal Linda, que escribió en los `70 y creo ya no vive, sentí que se había metido adentro mío, había sacado fotos 3D hasta de mi última célula y las había puesto ahí, por escrito, para que las vieran todos. Es más, sentí que cada persona que me conocía tenía que leer eso para terminar de comprenderme.
La cuestión es que hay un párrafo que -al momento de descubrirla mucho no me afectaba- que habla de la mujer Acuario y la maternidad. Dice así, hago copy/paste porque además de todo escribe lindo:

Puesto que Urano rige el futuro, uno podría imaginar que estas muchachas son madres por naturaleza (después de todo, los niños son parte del futuro). Pero la mujer Acuario media puede, en un primer momento, sentirse perpleja ante la maternidad. Como está acostumbrada a extenderse y dispersarse, necesita un proceso de adaptación para poder dedicar toda su atención y su energía a un solo ser humano de manera exclusiva, y eso quizá le exija cierta práctica. Su natural actitud de distanciamiento hará que le resulte difícil dar expresión exterior a su calido afecto. La madre Acuario típica se dedica a sus vástagos, pero también necesita cierto desapego ante los niños. Sin embargo, es probable que sea el miembro más diligente de la asociación local de padres y maestros. Se pasará horas hablando con sus amiguitos en el nivel propio de ellos, sin imponérseles, y dedicará las tardes a trabajar para un proyecto de la escuela. Observándola, los niños aprenderán de ella lecciones de fraternidad y de humanitarismo. Las madres Acuario jamás protegen exageradamente a sus hijos, y muestran una actitud comprensiva ante las confesiones más alarmantes.

(Es tan increíblemente certero que más adelante hasta bautiza al hipotético hijo de la acuariana "Tommy"). Hoy necesité releerlo. Porque, como le decía el otro día a Susana, mi suegra, con Tomás estoy haciendo un aprendizaje en varios aspectos. Le contaba que mi bebé es súper mimoso, y yo no soy muy franela que digamos, pero a él le gustan TANTO los besitos que a veces arranco a dárselos por esa simple razón, y después me contagio. Pero el principal aprendizaje es el que describe Linda. Y me cuesta: el de concentrarme sólo en él. Cuando estamos juntos lo disfruto con todo mi corazón y mi cuerpo (jamás me deshago de él frente poniéndolo frente a la tele; ni siquiera se me ocurre),  pero una parte de mi cabeza está pensado que debería estar haciendo otra cosa, siempre irrisoria y ridícula (Desde arreglarme las uñas, hasta poner ropa a lavar, o chequear mails). Nada que  una mamá Cáncer como mi linda Noe podría entender. Trampas de la mente para no entregarse por completo.


Sería absurdo querer compararme con John Lennon, pero siempre me repicó en la cabeza algo que decía en una entrevista inédita que salió en la Rolling Stone. Confesaba atribulado que le costaba ponerse a jugar con su hijito Sean.. Èl, que le escribió Beautiful Boy estaba diciendo eso!!! Pero bueno, esa imposibilidad lo acomplejaba.  Yo arranqué contenta pero humildemente con mis Cuentos para Tomás, y me siento más ducha y diligente para eso que para tirarme horas a jugar en el piso con él.

Así que eso.

Sólo quería ponerle palabras, para compartírselos a las Acuario y a las otras también. Y porque quizás el hecho de que esté escrito en las estrellas me libera un poquito de la culpa que me genera, al igual que a John.

Espero que empiecen muy bien la semana, muchachada,

c.

jueves, 24 de octubre de 2013

lado B.

¿Vieron que Facebook es como un reality del lado A de la gente, no? Todos ahí sacamos a relucir los hits, contamos los Me Gusta y vemos cuán posicionados quedamos en el top 40. Nadie vuelca en su Muro sus pesares, sus miedos, sus angustias, sus desaciertos. Bueno, a mí ese juego me aburre cada vez más, y si en algo me esmeré es en que sosloqueamás fuera un espacio honesto. La vida. Con sus lados A y B. Y si no lo va a ser -ya lo hice una vez y no dudaría en volver a hacerlo- me llamaría a silencio.
Pero honesto no significa que vaya a trasmitir en vivo y en directo cual Truman la vida que vivo que involucra a personas de carne y hueso. La verdad es que salvo una vez, allá a lo lejos, nunca tuve problemas por nada que contara acá, pero necesito cuidar a los míos. Es mucho lo que proteger.
Pero sobre todo, siempre odié esos posts catárticos y verborrágicos donde una x cuenta "porque me dijo esto y esto", o "mi cuñada esto y aquello". Hablar de lo cotidiano y trivial de cada una  no tiene interés para nadie, no suma. Sin proponérmelo siempre intenté que Sosloqueamás aporte una mirada, buscarle una vuelta a las cosas que pueda servirle a otras personas a pensar su propia vida.
Así las cosas, es una línea muy delgada la que transito cada vez que escribo una nueva entrada.
El Día de la Madre quise darme un chapuzón en el lado B. O en los outtakes,  para ser fiel a mí misma y sobre todo a ustedes.
Después quise de algún modo responder la pregunta que había abierto. Conté con una lectura entre líneas que quizá no logré.
Perdón por la opacidad.
Sí: Vera (Curru, muy bueno tu juego de palabras!) floreció también este año, pero de vez en cuando viene una escarcha que la deja mustia. Y la pobrecita no se va a bancar todas.
Si sigo siendo opaca será que tengo que tomar un curso de redacción.
O poner un paréntesis acá mismo, porque más no puedo decir.

Que tengan un gran, gran cierre de semana.

c.

domingo, 20 de octubre de 2013

el subibaja que baja y baja.

Tengo que ser honesta. Este Día de la Madre no se parece en nada a lo que imaginé. Tomás duerme al lado mío. Y en la casa no hay olor a asado, ni nada. Sólo la tele en mute. Rolfi rascándose, Kathy durmiendo. Me siento sola y muy mal. No estoy sola, lo sé, pero así me siento. Cuando con un componente tan fundamental de tu familia, tu marido, hay cosas que no podés solucionar, la sensación de caída. El baja, baja y baja es desgarrador.
El Día del Padre fue similar.
Luego hubo un coletazo en agosto.
Y después todo parecía encauzarse hacia el lugar más feliz imaginable,
Pero entonces zaz, descubrí que hay aspectos terribles que siguen ahí.
No sería honesta si sosloquemás y sus lectoras no supieran nada de esto. Estoy engripada  y con los ojos hinchados de tanto llorar.
Tengo tanta tristeza y dolor que no los puedo describir. Suelo encontrar palabras para todo. Pero hoy no.
Quiero a cada una desearles un Feliz Día de la Madre, y en especial agradecerle a Seel que con un mail justo a tiempo hizo salir el sol por un ratito.
Un abrazo grande muchachada linda,
c.